Tras más de un mes de deliberaciones, las autoridades chinas han dado su visto bueno a la formación del primer sindicato universitario de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales en el campus de la universidad de Zhuhai, en la región de Guangdong (Cantón), en la costa sur-este del país. La asociación, bautizada como “Happy Together” (en homenaje al tormentoso romance homosexual llevado al cine en 1997 por el director de culto chino Wong Kar-Wai), recibió hace unos días la autorización por parte de las autoridades académicas de la universidad Sun Yat-Sen, aunque la noticia sólo se ha hecho pública ahora. La presidenta de la asociación, Liao Mingzhu, declaró a la prensa china que “Happy Together” servirá para algo más que “ayudar a homosexuales a hacer amigos”. Según afirmó Liao, “Happy Together es un espacio abierto a personas de todas las orientaciones sexuales en el que se dará una importancia especial a la información sobre el SIDA y las principales cuestiones ligadas a la homosexualidad con el fin de crear un ambiente de igualdad, tolerancia y respeto mútuo en el campus”. La universidad Sun Yat-Sen de Zhuhai es conocida en toda China por su enfoque aperturista en lo referente a la sexualidad. En 2003 la representación, por parte de un grupo de estudiantes, de la obra “Los monólogos de la vagina”, de la estadounidense Eva Ensler causó ya una gran polémica más fuera que dentro de los centros universitarios chinos. Los resultados de un estudio realizado por el profesor Pan Suiming, del Instituto de Sexualidad y Género de la Universidad Popular de China, demuestran que casi el 90% de los estudiantes aceptan o toleran la homosexualidad como algo normal. Una proporción mucho mayor que en el resto de la sociedad china. Según el mismo estudio, cerca de un 5% de los universitarios chinos reconocen “tendencias homosexuales”. Para Ai Xiaoming, otro de los dirigentes de “Happy Together”, “el ambiente académico es relativamente bueno para gays y lesbianas comparado con el mundo exterior. Los homosexuales se sienten menos deprimidos y más inclinados a expresar su sexualidad en el círculo universitario”.
Otro ejemplo de la apertura de los centros educativos chinos en materia sexual lo representa la Universidad de Fudan , la primera institución académica en programar, el año pasado, un curso sobre “Investigación de la homosexualidad”.