No es una gran operación empresarial en cuanto a números pero amenaza con herir el orgullo de los más apegados a la tradición. Zhejiang Geely Holding Group, el mayor fabricante privado de automóviles de China, comenzará a fabricar en 2008 los famosos taxis londinenses, los “black cabs”, protagonistas secundarios de cientos de películas y uno de los iconos de la capital británica. El acuerdo al que han llegado la compañía china y la fabricante inglesa Manganese Bronze contempla la fabricación de 20.000 unidades por año desde mediados de 2008. Zhejiang Geely produce ya unos 250.000 vehículos anualmente en el gigante asiático. El fabricante chino aportará algo más de 21 millones de euros para hacerse con el 62,4 por ciento de la empresa conjunta mientras que Manganese Bronze conservará el 37,6 restante.
Para la firma británica, el acuerdo es doblemente ventajoso. Por un lado reducirá notablemente los costes de fabricación asegurándose la entrada en el jugoso mercado asiático de la mano de una compañía sólidamente implantada. Por el otro, se asegura el derecho de aumentar su participación hasta el 50 por ciento en la empresa conjunta con Zhejiang Geely en los próximos cinco años. Pese a conocerse pocos detalles todavía sobre la operación, si se sabe que Zhejiang Geely se encargará de las ventas de los vehículos en Asia y Manganese Bronze en el resto del mundo. La planta de fabricación de los nuevos taxis londinenses “made in China” estará en los alrededores de Shanghai, la cada vez más influyente capital económica de China.