REPORTAJE, En Macao
La Región Administrativa Especial china de Macao se impone entre los especialistas del sector como el mercado más atractivo de la actualidad, por delante de Las Vegas
Más de un centenar de delegados, representantes de operadores de juego, consultoras y sociedades de inversión debatieron este jueves sobre el futuro del sector durante la primera jornada de la Cumbre “Gaming Asia Pacific 2006”, organizada en la excolonia portuguesa. Macao es el único punto del territorio chino en el que el juego es legal y su mercado fue liberalizado en 2002 tras más de cuatro décadas de monopolio. Si bien las intervenciones dejaron clara la solidez de la apuesta de los nuevos operadores, con más de veinte hoteles y casinos actualmente en construcción y otra treintena en fase preliminar en los próximos cinco años, la jornada inaugural sirvió para dejar claras las diferencias entre el modelo de negocio propuesto por unos y otros. Por un lado están quienes basan sus proyectos en el entretenimiento, el turismo familiar y la organización de convenciones internacionales. Por el otro, quienes apuestan por concentrar sus esfuerzos en captar jugadores, principalmente chinos. Preguntado sobre si se avecina una batalla entre dos formas de entender el negocio, Jonathan Galaviz, de Globalysis, consultora estadounidense con sede en Las Vegas, admitió que, si bien no cree que vaya a haber un perdedor claro, “los menos exitosos tendrán que realizar ajustes para adaptarse a la tendencia del mercado”.
Como ejemplo del primer modelo están el The Venetian Macau del grupo Las Vegas Sands o el MGM Grand Macau, dos complejos que añadirán desde su apertura, el año que viene, varios miles de habitaciones a la oferta hotelera de Macao, además de centros comerciales, de convenciones, áreas recreativas y de restauración. El MGM Grand Macau es un proyecto valorado en más de 825 millones de euros, financiado a partes iguales por el grupo estadounidense MGM Mirage y Pansy Ho, hija del magnate local del juego, Stanley Ho. The Venetian Macau, entre canales y góndolas venecianas, incluye hoteles de las más prestigiosas cadenas como Four Seasons, Hilton, Shangri-la o Sheraton y hasta una sala de espectáculos con capacidad para 15.000 personas. Bob Moon, director ejecutivo de MGM Mirage, destacó la posición privilegiada de Macao desde un punto de vista demográfico, “a tres horas por carretera de 100 millones de clientes potenciales y a 3 horas de avión de otros 1.000 millones”.
En el lado opuesto a estos dos operadores se situa Galaxy Entertainment, el próximo en subir el telón con la inauguración, el próximo mes, del Starworld, un hotel y casino volcado casi exclusivamente en la clientela china. Su director de Relaciones con los Inversores, Peter Caveny, dejó muy clara la filosofía del grupo de Hong Kong en contraposición al modelo de Las Vegas: “Los jugadores chinos no quieren ver a Céline Dion, quieren jugar, jugar, hacer un pausa para comer y seguir jugando. Los chinos tienen un voraz apetito para el juego”. El Starworld representa una inversión relativamente barata, poco más de 300 millones de euros, e incluye un hotel de cinco estrellas con 500 habitaciones, un casino y ocho restaurantes, siete de ellos de comida china y uno de comida japonesa. En lo que todos coinciden es en la solidez de Macao como principal mercado para invertir, ayudado por la aceleración de la economía china y la creación de una clase media con poder adquisitivo para viajar. Según datos oficiales, entre enero y agosto de 2006 Macao recibió a más de 14 millones de turistas, con casi 8 millones procedentes de China continental. Unos números muy inferiores a los de Las Vegas, 38 millones en 2005 por 19 del pequeño territorio chino. Sin embargo, Macao superará este año en ingresos por juego al famoso Strip de la ciudad estadounidense, donde se concentran los más célebres casinos del mundo. Una razón para el optimismo de los operadores estadounidenses que están transformando, más que nunca, a Macao en Las Vegas de Oriente.
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