
Consciente de la mala reputación de sus turistas y con cada vez más extranjeros que pasan sus vacaciones en China, el gobierno de Pekín ha lanzado una campaña destinada a terminar con algunos malos hábitos de sus ciudadanos. La medida se enmarca en los esfuerzos de Pekín por “occidentalizar” a la población de las grandes áreas urbanas de cara a los Juegos Olímpicos de 2008 y la Exposición Universal de 2010 en Pekín y Shanghai. Escupir, fumar en áreas destinadas a no fumadores, tirar basura al suelo, hablar demasiado alto, quitarse zapatos y calcetines en lugares públicos como restaurantes, no respetar las colas de espera… La lista de comportamientos considerados incorrectos comprende veinte y está basada en los testimonios recogidos por un comité gubernamental entre más de 50.000 personas. La efectividad de la campaña podrá evaluarse ya durante la conocida como Semana Dorada, periodo de vacaciones nacionales que comienza el próximo 1 de octubre y que conmemora la creación de la República Popular China, en aquella misma fecha del año 1949.

La municipalidad de Pekín, que trabaja desde hace tiempo en mejorar la imagen de la ciudad y sus ciudadanos de cara al exterior con motivo de la cita olímpica, prepara, paralelamente, una nueva legislación que sancionará ciertos tipos de comportamientos considerados inadecuados. Como ejemplo, los atentados contra la propiedad pública, según el borrador, serían castigados con una multa de 5.000 euros.
La bonanza económica que vive el gigante asiático ha ayudado a la creación de una clase media con poder adquisitivo pero, en muchos casos, sin una gran formación académica. En 2005, treinta millones de chinos pasaron sus vacaciones fuera de su país y las cifras prometen ser mucho mayores en los próximos años. Sin embargo, son muchas también las quejas recibidas por parte de aerolíneas, agencias de viajes y hoteles de todo el mundo respecto al comportamiento de los turistas chinos. A nadie se le escapa la importancia que otorga el régimen chino a la imagen de su país, por lo que parece más que probable que a esta campaña se le sumen otras del mismo tipo con el objetivo de completar la transformación del Imperio del Medio en un país moderno y plenamente civilizado de aquí a 2008.
(Fotos: mondophoto.net)
Yo no se que pensar de los orientales. Los admiro en muchos sentidos, pero en otros, la verdad, les temo.